El silencio de los otros

Publicado el:05 abril 2018
By jgcachafeiro
No, la frase no es mía, corresponde al título de una película española, dirigida por Almudena Carracedo y  Robert Bahar que trata sobre la búsqueda de aquellas personas desaparecidas en la época de Franco. Fue estrenada en la sección Panorama de la Berlinale, haciéndose merecedora del  premio de la Paz de la Fundación Heinrich Böll el pasado mes de febrero  Uno se queda perplejo al leer hace unos días, la decisión del Instituto de Historia y Cultura Militar, órgano responsable de la protección, conservación, investigación y divulgación del patrimonio histórico del Ejército Tierra, de impedir la consulta y reproducción de los documentos del Archivo General Militar de Ávila relativos a la Guerra Civil Española que contengan marcas de “secreto” o “reservado”, en contra del criterio del personal técnico archivero. Esto situación, que no hace otra cosa de que retrocedamos en el tiempo en cuanto el acceso a las archivos, cuando pensábamos que la transparencia había llegado para quedarse. Esta sorprendente decisión no ha hecho otra cosa que activar todas las alarmas y poner en guardia a las diferentes asociaciones profesionales, en el caso de la Asociación de la Asociación de Archiveros de Castilla y León (ACAL), han publicado un manifiesto en su web, que puedes leer de forma íntegra desde aquí . Para esta situación nos viene al pelo la definición que hace la Real Academia de la Lengua para justicia, que no es otra cosa que el  principio moral que lleva a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece y lo que merece nuestra sociedad es tener acceso libre a toda esa documentación para que se sepa como fue el episodio más negro de la historia de España, y del que, ochenta años después, aún tenemos incógnitas, y sobre todo, la dignidad moral y social de reparar a todas las personas que lo deseen la historia de los suyos, que también son los nuestros y los de todos. No se engañen, los archiveros queremos y deseamos poner toda esa documentación al alcance de todos. La transparencia no es saber cuanto cobra nuestros gobernantes, ni las casas, ni los coches que tienen, la transparencia, afable lector, es que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a la información de forma libre, con calidad y profesional, y si hay restricciones, que sean las justas.

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